Octafonic en Boris: Nada como volver a casa

Octafonic despidió el año el 30 de diciembre en Boris, el lugar que los vio nacer. Dieron dos funciones a sala llena con Pedro Rossi como invitado. Cubrieron temas de sus dos discos y no faltaron los segmentos solistas. Crónica: Roma Zacarías. Fotos: Daniel Watanabe.

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Octafonic se presentó en Boris, para despedir el año con dos funciones. El público tuvo la oportunidad de verlos de cerca y en un ámbito relajado. La banda tuvo un 2016 movido, donde lanzaron ¨Mini Buda¨, su segundo disco y recorrieron el país para presentarlo en distintos puntos.

Los músicos entraron en calor haciendo una pequeña introducción funk improvisada. Nico Sorin, acompañaba con pandereta en mano. Segunda función.

La puesta en escena era informal. Las luces del lugar daban un toque cálido y rústico, y el escenario alcanzó justo para que entraran todos, faltó el Tano Bonadio en percusión, ya que estaba en Europa.

La lista de temas incluyó material de ambos discos: arrancaron con ¨Welcome to life¨, primera canción con el que comienza ¨Mini buda¨, siguieron con el clásico ¨Mystifying¨ del primer disco, con Pedro Rossi como invitado en la guitarra eléctrica. El sonido estaba a un volumen agradable y bien ecualizado, típico sonido del lugar. Boris es un club de jazz, con muchas sillas que no invita al pogo, aún así hubo momentos donde la gente prefirió pararse y bailar.

El show continuó con ¨God¨, ¨Plastic¨ -el cual fue sumamente aplaudido-, ¨Love¨ -con solo de saxo al final-, ¨Mini Buda¨ -donde la gente ya entró en calor y comenzó a pararse- y ¨Wheels¨. Aquí hubo una pausa de unos minutos, para salir a tomar aire y fumar.

El segundo segmento fue aún más relajado. Primero hicieron, ¨I’m sorry¨ y ¨Sativa¨ y luego llegó uno de los momentos claves de la noche con el single ¨Monster¨. Aquí, Rossi y Rupolo nos regalaron un dueto deslumbrante, cada uno con su guitarra eléctrica, dialogando entre sí en la parte del solo. Luego quedó un espacio más libre, donde Nicolás Sorín dirigió al conjunto con las manos, indicando la velocidad, intensidad y el momento del ataque de cada instrumentista, ya que él es director de orquesta. Como si no bastara con esta cátedra que estaban dando, llegó el turno del Chino Piazza de hacer su solo. Llega un punto en el que uno no puede creer que ese hombre sólo posea dos brazos. Es increíble lo que puede llegar a tocar con toda seguridad y prolijidad.

Luego de este tema, se necesitó un respiro, así que Cirilo Fernandez se dirigió al piano de Boris y se entretuvo un rato, luego Sorín se sentó a su lado y nos regalaron melodias a dúo.

Una buena parte del público estaba totalmente impresionada por el nivel de virtuosismo de los músicos, compartiendo bromas con sus amigos de mesa: ¨Esto ya es demasiado, me voy¨.

Acercándonos al final de la noche, se interpretó ¨Over¨, uno de los temas más heavy de Octafonic. ¨That’s ok¨ fue una decisión espontánea de Nicolás de interpretar, quien luego se rió alegando que salió muy mal. El final del show fue con los temas poderosos del último disco ¨Slow down¨ y ¨What?¨. En este último pidieron que alguien filmara para realizar una versión pequeña del ¨Mannequin Challenge¨ a mitad de tema. Desconocemos el paradero del video, pero sin dudas la gente lo encontró divertido.

Octafonic se despidió para tomarse unas merecidas vacaciones tras un año de muchísimo trabajo. Veremos qué les depara el 2017 a estos talentosísimos músicos.

Roma Zacarías

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Octafonic en Vorterix: derribando barreras musicales

La banda liderada por Nicolás Sorín presentó oficialmente, su segundo disco: ¨Mini Buda¨. Un material muy esperado y bien recibido por el público, que se acercó el 19 de agosto a Vorterix, para festejar hasta el cansancio. Además de interpretar el disco en su totalidad, hubo espacio para el lucimiento instrumental: Hernán Rupolo, Chino Piazza y la sección de vientos, tuvieron sus segmentos solistas, para demostrar el alto nivel de virtuosismo que poseen. Octafonic sigue derribando barreras musicales. Crónica: Romina Zacarías. Fotos: Daniel Watanabe.

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Viernes 19 de agosto. Comenzaba el fin de semana al fin, y para muchos no era un día cualquiera. ¨Mini buda¨ había llegado a la tierra, con sus 9 canciones y Octafonic prometía dejar todo en el Teatro Vorterix, para interpretarlo en vivo por primera vez. Una fiesta como sólo ellos pueden ofrecer.

El escenario estaba listo. Un ambiente cuidadosamente tétrico y lúgubre, con telarañas. La gente iba llegando hasta llenar el salón, con el entusiasmo a flor de piel. A las 21.30 horas comenzaba el juego, de la mano del track que inicia el disco ¨Welcome to life¨. Un show de luces impactante acompañaba los cortes, de la mano de su iluminador: Patricio Tejedor. El sonido, compacto y potente, se terminó de ajustar al segundo tema: ¨Mistifying¨, clásico para empezar a mover las caderas al ritmo de los vientos comandados por Juan Manuel Alfaro en el saxo alto, Francisco Huici en saxo barítono y Leonardo Paganini en el tenor. Con ese mismo clima comenzaba ¨God¨, con un Sorín encendido, gimiendo provocativo, devorando a la audiencia entera. Una introducción de sintetizadores precedía al single ¨Plastic¨. El pogo se hizo presente aquí, convirtiendo la noche en un antes y un después para la banda.

Bajaron los decibeles un rato con la interpretación de ¨Love¨, para volver a subirlos con ¨Mini buda¨. Los nueve integrantes suelen hacer una postal aquí, usando capuchas y haciendo el ¨mudra¨ con las manos. La gente coreó como nunca, el hit que da nombre al disco. Cirilo Fernandez arrancaba enseguida con su íncreible línea de bajo ¨Wheels¨, otro clásico poderoso del primer álbum. Con toda esa adrenalina, llegaba el primer segmento solista: Hernán Rupolo regaló un poco de su magia rock-funk en guitarra eléctrica, y con actitud de ¨a ver si sale¨ improvisó en el estilo de SRV. Un perfecto puente para unir la fuerza del tema que acababa de sonar con la canción bailable que vendría. Victorioso, enganchó con ¨Nana Nana¨, mientras la gente no paraba de aplaudirlo. ¨Basta de joda, ahora nos ponemos serios¨ decía Sorín al finalizar la canción y comenzaba con ¨TV¨.

 

Uno de los momentos más memorables de la noche se dio con ¨Monster¨, con un solo de Rupolo aún más rockero que en la versión de estudio y luego, quedando en la penumbra, el Chino Piazza, demostrando lo mucho que la técnica de jazz puede hacer y que no basta con tener rapidez, es inútil si no se toca con un sentido musical. El Chino tiene mucho de ambas. Es uno de los grandes méritos de todos los integrantes de Octafonic en sí.

Retornando a las aguas tibias, se interpretó ¨I’m Sorry¨, mientras los más audaces de sus seguidores marcaban con palmas el extraño compás aditivo que marcan los palillos. Al finalizar la canción, las luces se atenuaron, enfocando a los vientos y les llegó su momento de lucirse. Muy bien sincronizados los tres, realizaron ritmos complejos, complementándose y dialogando entre sí de forma muy fructífera y placentera.

 

El show continuó con ¨Sativa¨, una canción escrita probablemente para Lula Bertoldi, que resume muy bien la nueva etapa de la banda, combinando: pop, electronica y rock pesado. Y, a medida que se acercaba el final, se iba poniendo más caliente todo. El combo ¨Over¨ + ¨Slow down¨ los dejó a todos knock out, precisamente son los temas cierres de los discos. En esta ocasión y, al igual que en el estudio, Lula Bertoldi se hizo presente en el escenario para gritar hacia el final de ¨Slow down¨, como solía hacer en ¨Wheels¨. Besó tiernamente a su marido y se retiró con la ovación de los presentes. La banda anunció la inminente retirada y Nicolás Sorín, en compañía únicamente de su sintetizador, interpretó ¨That’s ok¨, una canción emotiva muy bien lograda. El cierre fue ¨What?¨, una de las canciones rockeras más populares del nuevo material.

La noche fue un éxito total, algo impensado para, como diría su líder, una ¨bandita de jazz¨, cuando iniciaban este proyecto.  Con dos discos en la calle e impactantes shows en vivo, los Octafonic están demostrando que tienen todo, para ser protagonistas principales del rock nacional -e internacional- por su calidad y por animarse siempre a dar un paso más. Cada día apuestan a ir un poquito más lejos y demuestran que son muchos los oídos atentos, curiosos, sedientos de cosas nuevas, originales y que ellos son los indicados para marcar el camino. Poco importa el idioma en el que se trasmita cuando la música habla por sí misma, Octafonic es un orgullo nacional, y sin dudas seguirá creciendo.

 

Romina Zacarías

Octafonic presenta ¨Mini Buda¨ en el Teatro Vorterix el 19 de agosto

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OCTAFONIC PRESENTA ¨MINI BUDA¨ EN TEATRO VORTERIX
¨Mini Buda¨ es el segundo disco de OCTAFONIC. La banda liderada por Nicolás Sorín hace la presentación oficial de su segundo trabajo en el Teatro Vorterix luego del éxito de ¨Monster¨, su logrado álbum debut que obtuvo 2 Premios Gardel.
“La osadía musical más rockera del jazz y más jazzera del rock”
OCTAFONIC está integrado por:
Nicolás Sorín: voz, coros, synths, wurlitzer, piano & kazoo.
Cirilo “Chibi” Fernández: bajo, contrabajo, farfisa y coros.
Ezequiel “Chino” Piazza: batería.
Juan Manuel “Truli” Alfaro: saxo alto, tenor, soprano & clarinete.
Francisco Huici: saxo barítono, banjo.
Leonardo Paganini: saxo tenor.
Leo Costa: Sintetizadores
Mariano “Tano” Bonadio: SPD, percusión y coros.
Hernán Rupolo: guitarra eléctrica, guitarra acústica y coros.
Nicolás Sorín: “La música de Octafonic tiene una impronta visual muy fuerte. Varios de nosotros trabajamos en música de cine y creo que cada canción tiene una película en sí. Mini Buda es un disco más rockero pero más ecléctico a la vez, juega mucho con los estilos. No pierde su lado lúdico pero habla también de cosas más profundas como la vida, la muerte y Dios”.
OCTAFONIC tuvo varios logros en su corta trayectoria: obtuvo dos premios Gardel, abrió el show de Faith No More en el Luna Park, tocó en las salas más destacadas de Capital Federal, participó en importantes festivales y realizó giras por las principales capitales del interior argentino. Su próximo desafío ahora es la presentación oficial de ¨Mini Buda¨, el viernes 19 de agosto en Teatro Vorterix.

Octafonic despidió ¨Monster¨ y se prepara para ir más lejos

El octeto liderado por Nicolás Sorín, le dio cierre al disco que los vio nacer. El lugar elegido fue Niceto y la fecha, el viernes 20 de mayo. La banda adelantó temas, que formarán parte de su segundo material discográfico. Crónica: Roma Zacarías. Fotos: Daniel Watanabe.

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El pasado viernes 20 de mayo, Niceto recibía al público con música clásica, algo que sorprendió a más de uno. La gente se acomodaba, se tomaba unas cervezas y apenas pasadas las 22hs, Octafonic hacía su aparición. El tema elegido para comenzar fue ¨Waving Batons¨, uno de los más tranquilos, en una versión un poco más rockera que en el disco.

La banda, como de costumbre, sonó impecable e hizo un repaso de las canciones de ¨Monster¨ y  adelantó tres del próximo disco, que ya eran conocidas por el público habitué: ¨What?¨, ¨Adiós y ¨Mini Buda¨ con sus escalas orientales, vestuario especial y el ¨mudra¨ de Buda. El público aplaudía marcando las rítmicas tan particulares de cada tema. Los más festejados fueron ¨Over¨ y ¨Monster¨. Éste último tuvo un momento funk con un gran solo de batería a cargo del Chino Piazza.

La noche contó con dos invitados de lujo: desde Puerto Rico, el baterista Tony Escapa para ¨You Can Take¨ (músico de: Al Di Meola, Ricky Martin y Miguel Bosé, entre otros); y Lula Bertoldi que apareció hacia el final de ¨Wheels¨, para dar uno de sus gritos, que ya son su marca registrada. Hubo un segmento solista a cargo de Sorín, en el que loopeó su voz con distintos efectos y nos sorprendió haciendo beatbox. Y otro más ambiental, a cargo de los vientos, que sirvió de intro para ¨I´m Sorry¨.

Debido al ausentismo de Sorín, que estuvo en México trabajando en la dirección musical del Unplugged de Miguel Bosé, hasta pocos días antes del show; Octafonic se vio en el desafío de ensayar a la distancia. La frescura y conexión que tiene la banda arriba del escenario, le permitió sobrellevar el show con apenas un par de pifies, sin que importaran demasiado: ¡una mirada, risa cómplice, corrección y a seguir con el tema como si no hubiera pasado nada! Después de todo, estos monstruos también son humanos. El clima de la canción sigue intacto, algo que se logra tras los años de compartir escenario con la misma gente.

Cuando a uno le preguntan a qué suena Octafonic, se hace muy difícil responder. Parece que las etiquetas no les hacen justicia. Es una banda con calidad ¨for export¨, tanto en las grabaciones como en vivo. Sus músicos son virtuosos en sus instrumentos, sesionistas, casi todos con proyectos paralelos personales/grupales muy interesantes, editados o en preparación. Vienen del ambiente del jazz pero fusionan con muchos estilos. En las canciones conviven rítmicas muy complejas, disonancias, riffs rockeros, momentos punks, pesados, pero también momentos funkys para bailar o una simpleza más pop. Una obra para público de oídos abiertos e inquietos.

Sino lo escucharon, recomendamos que le peguen una oída a su único disco, ¨Monster¨ y que saquen sus conclusiones. Y para los más curiosos, pueden adentrarse en los proyectos paralelos: Fernandez 4, Pájaro de Fuego, Elbou, por citar solo algunos, porque las ramificaciones son interminables como músicos, productores o sesionistas. Escuchando estos proyectos nos damos una idea de la calidad de músicos que integran esta gran banda y de la raíz jazzera que tienen. Hernán Rupolo, como ex integrante de lo que fue la Connor Questa, es probablemente el elemento más roquero del ensamble. Es muy probable que en el próximo disco la guitarra, tenga el gran protagonismo que ganó en los shows luego de su incorporación, siendo el responsable que la banda fuera volviéndose cada vez mas intensa y rockera.

Con la ovación del público, el octeto se bajó del escenario, con la promesa de que el nuevo material, verá la luz este año para saciar la sed del público. ¡Esperamos ansiosos, los adelantos anticipan un digno sucesor de ¨Monster¨!

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Octafonic despide ¨Monster¨en Niceto

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Antes de presentar oficialmente su segundo disco, Octafonic despide su primer Álbum “Monster” con un show único en Palermo.
La osadía musical más rockera del jazz y más jazzera del rock despide “Monster” en Niceto Club el sábado 20/05; disco debut con 2 Premios Gardel 2015 “Mejor Álbum Nuevo Artista de Rock” y “Mejor Álbum de Rock /Pop Alternativo”
MONSTER es el primer material discográfico de la banda comandada por Nicolás Sorín, un artista de larga trayectoria en ámbitos tan diversos como el punk rock, la dirección orquestal, la musicalización de películas, y el jazz.
El octeto (ahora noneto) nacido en 2013, se completa con músicos ya consagrados dentro de la escena musical y también del circuito jazzístico de perfil no ortodoxo: Ezequiel Chino Piazza (Batería), Cirilo Fernández (Bajo), Hernán Rupolo (Guitarra eléctrica), Leo Costa (Wurlitzer), Francisco Huici (Saxo barítono), Leo Paganini (Saxo tenor) y Juan Manuel Alfaro (Saxo alto), Mariano “Tano” Bonadio (Drumpad). Nicolás comenzó su carrera musical en Berklee College of Music donde estudió con Bob Brookmeyer, Maria Schneider y Vuk Kulenovic.
Con tan sólo 21 años recibió el Premio Condor y el Premio Clarin por la música de la película Historias Minimas, así como también 3 nominaciones a los “Latin Grammy’s 2007, 2010 y 2013 “ como productor.
Trabajó como productor de Artistas como Miguel Bosé, Shakira, Alejandro Sanz, Juanes, y Jovanotti y ha dirigido prestigiosas Orquestas como la “London Session Orchestra”, la “Henry Mancini Orchestra”, la “Mexico Symphony Orchestra” entre otras.
En 2015 Octafonic fue banda soporte de Faith No More en Argentina y realizó giras por las Provincias más importantes del País, además de haber participado en los más destacados Festivales que se llevaron a cabo en Capital Federal y el interior.
Entradas disponibles a través de Sistema Ticketek.

¡Wine Rock 2016! 30 de Abril en Mendoza: Eruca Sativa, Catupecu Machu y mas…

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Monteviejo Wine Rock 2016 tendrá su sexta edición el sábado 30 de abril. Con dos escenarios montados entre los viñedos del Valle de Uco y la cordillera de los Andes como telón de fondo, contará con los shows de Eruca Sativa, Catupecu Machu, Gondwana (Chile), Coti Sorokin, Marilina Bertoldi, Octafonic, Rano Sarbach & Deborah Dixon, 4° Espacio e Infinito, entre otros.

Wine Rock es sin duda el evento de rock más importante de la región. El mismo fue premiado en 2014 con la medalla de Oro en el capítulo nacional de las Grandes Capitales del Vino.

Al igual que en las ediciones anteriores habrá música en vivo durante toda la jornada y por cuarto año consecutivo se agregará la muestra “Plus + Arte” dirigida por Gabriela Nafissi, donde se podrán ver obras de artistas mendocinos.

Las entradas podrán adquirirse en tuentrada.com y sus puntos de venta, se podrá optar por la compra de entrada general con estacionamiento, y entrada + traslado ida y vuelta desde la ciudad de Mendoza. También habrá agencias de turismo habilitadas para vender paquetes completos desde cualquier punto del país.

Además de degustar los grandes vinos de la bodega, el predio contará con una amplia propuesta gastronómica a cargo de la chef Graciela Hisa.

Sábado 30 de abril desde las 12 hs. Vista Flores, Tunuyán- Mendoza.

Capacidad limitada.

¡Tu copa, la montaña y mucho rock!

Marcelo Pelleriti – Dirección general
Rano Sarbach – Dirección artística
Ezequiel Losada – Producción general
Gabriela Nafissi – Dirección de arte
Pablo Molinengo
– Dirección de RRPP

+ Info en www.facebook.com/WINEROCKTOUR
+ Twitter: www.twitter.com/WINEROCKTOUR

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OCTAFONIC: El ¨Monstruo¨ detonó la Trastienda

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Luego de recorrer distintos escenarios de Capital Federal y el país, la banda se presentó por primera vez en la Trastienda, el domingo 16 de Agosto con un show contundente, que los mostró totalmente afianzados como banda.

Octafonic tuvo un crecimiento sostenido desde el lanzamiento de ¨Monster¨, su disco debut, respaldado por un ¨vivo¨ demoledor. La buena repercusión en la prensa, los premios Gardel y el boca en boca, llevaron a la banda a instalarse definitivamente en el circuito de rock.

El show arranco apenas pasadas las 21hs con ¨Mini Buda¨, una descarga eléctrica para el público, que conocía el tema a pesar de no estar editado y acompañaba el ritmo con su cabeza. Era curioso pensar que hacía un año, presenciábamos un show de la banda, ante unas 60 personas en Virasoro Bar y ahora estábamos ante una sala colmada de punta a punta. Continuaron ¨Plastic¨ y ¨Love¨, clásicos del repertorio de la banda. Llegaba el turno de ¨Wheels¨, una canción con una línea de bajo hipnótica de Cirilo Fernandez, que estalla en el estribillo. Luego de la cuenta regresiva de la cancion, hubo una grata sorpresa: subió al escenario Lula Bertoldi, quien volvía luego de la pausa por su maternidad, ¡para ponerle mas energía a la canción con su grito! Su aparición, sorprendió incluso a Nicolas Sorin que no estaba al tanto, quien discretamente, le dio una indicación a su mujer, para que el grito entrara en el momento indicado.

Siguieron una gran versión de ¨I’m Sorry¨, las nuevas ¨Adiós¨ y ¨Dance, dance, dance¨, ¨Mistifying¨ y ¨Monster¨ con un tremendo solo de guitarra y batería.

El show se dividio en bloques de temas, separados por intermedios con pasajes musicales más libres, en donde toda la banda pudo lucirse, especialmente el ¨Chino¨ Piazza (batería), Hernán Rupolo (guitarra) y los vientos a cargo de Juan Manuel Alfaro, Leonardo Paganini y Francisco Huici. El público, respondió ovacionando las participaciones de los músicos.

Luego de esta parte del show, parecía imposible que la banda ¨bajara¨ su intensidad, pero Nicolás se animo a cantar: ¨You Can Take¨. Siguio: ¨Whisky Eyes¨ y ¨Fool Moon¨. Luego fue el turno de que Rupolo, mostrara su versatilidad encarando un solo, en donde su ¨Strato¨ evoco con su sonido a Gilmour.

Llegaba el momento de los últimos temas ¨Over¨, hizo que todo el público agitara su cabeza, junto a la banda. Luego una versión muy personal de: ¨Happiness Is a Warm Gun¨ de los Beatles, una de las bandas favoritas de Sorin. Y para cerrar, el cuarto tema nuevo que tocaron: ¨What¨, que hizo saltar al publico y desató el pogo en una parte de la audiencia. Hay que desctacar, el despliegue que esta realizando Nicolas, mucho mas afianzado como frontman, transmitiendo energia, recorriendo el escenario con naturalidad y comunicandose con el publico. El sintetizador de Esteban Sehinkman, implacable y preciso durante todo el show. Y El ¨Tano¨ Bonadio, agregando detalles con su bateria electronica, megafono, bocina, además del ¨agite¨ durante todo el show. ¡La banda se fue ovacionada, por un publico que quería mas!

En resumen: un excelente show, la banda se encuentra consolidada, se nota que se divierten y la pasan bien en el escenario. El ¨Monstruo¨ creció, se perfecciono y los 8 músicos que acompañan a Sorin, lo adoptaron como propio. El material nuevo presentado en los show, da muestras del presente de la banda, en donde se aprecia una transición en su sonido. No queda mas que esperar el disco nuevo y disfrutar de una banda, que sigue sorprendiendo en cada show.

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Banda:
Nicolas Sorin (Voz, Sintetizador)
Hernàn Rupolo (Guitarra eléctrica)
Esteban Sehinkman (Sintetizador)
Cirilo Fernandez (Bajo Eléctrico)
Ezequiel Piazza (Batería)
Mariano ¨Tano¨ Bonadio (Drumpad, Megafono)
Juan Manuel Alfaro (Saxo alto)
Leonardo Paganini (Saxo tenor)
Francisco Huici (Saxo barítono)

Cronica: Daniel Watanabe

Fotos: Astrid Lehisner